Abrí y los ojos y allí estabas. Tus cabellos rizos y rubios me fascinan. La verdad es que todo de ti me enamora. A veces comienzas a hablar sobre temas que no entiendo, y me quedo ensimismada viendo como te has convertido en alguien tan maravilloso. Y extraño el que eras, pero me fascina quien eres y en lo que te estás convirtiendo. No me di cuenta cuando llegaste escondido a media noche, es como si se activara aquella memoria de que una vez fuimos uno y tu presencia me complementa. Hace unos años tus llegadas a media noche eran estrepitosas e imposibles de ignorar. Y confieso que más de una vez quería solo desaparecerme, quería dormir una noche entera, sin llantos ni conflictos. El día me llamaba a comenzar, se espera que sea responsable. Pero ¿Cómo dejarte allí?, no por ti ¿sabes? Ya no eres pequeño e indefenso, lo sé. Por mí. ¿Cómo perderme unos minutos de tu compañía? Despertar a tu lado, se hace más intenso y delicioso, mientras sé que tiempo se nos acaba. Que creces y necesitas ...