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Mostrando las entradas etiquetadas como taller de escritura creativa

El Coach Imaginario

  «Primavera» Óleo sobre tela de Liz Gridley Voy a confesarles algo. El día que finalizamos el curso de Escritura Creativa en el CELARG en el año 2008, por cosas del destino cruel, uno de los representantes encargados de esa institución nos expresó categórico: —Ustedes todavía no son escritores. Este apenas es el inicio de una larga carrera. Quince años después reconozco que ese señor no estaba equivocado del todo. Fuimos una muy bonita y entusiasta cofradía de «pichones de escritores y escritoras». Doce afortunados participantes (tal cual discípulos de Jesús). Aunque esta vez, nuestra líder era una fascinante mujer con poderes extraordinarios: Nuestra sabia facilitadora Penélope Hernández . Penélope desde el primer día del Taller nos preguntó a todos los presentes, que en ese momento éramos como unas veintitantas personas: —¿Ustedes se consideran escritores?... Yo a ustedes sí. Sinceramente. Las caras perplejas, los murmullos y el desconcierto aún flotan en mi memoria. Reflexioné...

¿Por qué se apagó el fuego del tintero?...

Ayer leyendo encontré unos datos bien curiosos. Una de las razones por las que los antiguos vikingos podían viajar durante tanto tiempo, y llegar a lugares tan lejanos en sus travesías marítimas, era porque podían llevar fuego consigo. Antes de zarpar recolectaban un tipo de hongo de la corteza de los árboles y lo hervían durante algunos días en orina para convertirlo en un material parecido al fieltro. La orina contiene nitrato de sodio, por lo tanto, este compuesto permite que este material creado arda sin generar llama. ¿Qué tal?... Escribir es una aventura de exploración, de búsqueda constante y en sí misma es capaz de llevarnos a lugares nuevos muy lejanos, desafiantes e inexplorados. El 15 de enero de 2023 inicié mi primera experiencia narrativa aquí, en «Tintero de Fuego». Muy ilusionado y comprometido porque era una nueva y emocionante travesía hacia lo desconocido. Pero me sentía plenamente confiado, seguro, animado y feliz porque de cierta forma, ya habíamos encendido el fu...

Una Noche Intensa (Parte III y IV)

Parte III 8 de marzo de 1720. Por fortuna había logrado sobrevivir. Busqué ganar las fuerzas necesarias para idear la mejor estrategia de enfrentar a mis enemigos. A partir de aquella noche intensa en la que casi pierdo la vida. Gracias al apoyo y al cuidado de Nancy Cooper, la mujer del pescador, en tres semanas había logrado recuperarme. —Tus mejillas han recobrado color. —Dijo, mientras acercaba hacia mí un cuenco hirviendo con caldo de pescado y verduras. —Come. Pocas veces en mi vida me sentí tan agradecida. —Comamos. —Y de forma categórica me levanté de aquel tibio lecho y busqué ubicarme en la humilde mesa que ocupaba el espacio central de aquella nueva cabaña, invitando a mi cuidadora a que se sentara a mi lado. Recordaba vagamente que habíamos logrado desplazarnos de la isla Tortuga hacia el oeste, hasta la isla Margarita. Justo con lo necesario para trasladarnos discretamente y tener insumos para estar a nuestras anchas. Ella había contratado a dos marinos de confianza para l...

El Closet de Bambú

  Cuando uno siente nostalgia no hay nada que pueda curar el alma. Uno busca, así como una curita (de esas que se pegan a la piel) que pueda tapar las heridas del corazón de un solo sopetón. Aún no he encontrado en qué farmacia la venden. Me encantaría encontrar la farmacia o la cura, pero sigo en mi búsqueda. El caso es que creo que desde que nací he estado encerrada en una especie de “Closet”. Digo que es una especie porque es bastante peculiar el mío. Yo no sé si tú también tengas uno. En realidad, no estoy segura si desde que nací estuve tan encerrada en las paredes de mi closet porque al nacer, siendo un bebé aún no estamos contaminados con tantas creencias sin sentido sobre el mundo, sobre uno mismo. Creencias heredadas, creencias tal vez de otras vidas o creencias de creencias. Apenas uno empieza a creer en algo y empiezan los juicios. Probablemente juicios llenos de miedo, que se van haciendo más grandes cuando les damos importancia. Entonces, no sé a qué edad realmente me ...

Lo que eleva tu alma

  ¡No imaginan el gozo que siento al escribir estas líneas!... ¡Es una alegría interna que siento que se está desbordando!... Como las “letras de Jhoja por el hueco de su mochila” , así; como un contenedor lleno de agua, que es golpeado sin querer, y de esa fina grieta, se empieza a escapar el preciado líquido, desparramándose lenta y silenciosamente, pero sin cesar. Así tal cual. Más allá de todo escepticismo, uno vive creativamente momentos terribles, y proporcionalmente surgen otros que compensan tal amargo transitar por contraste. Es como cuando has comido algo con mucha sal y luego saboreas algo dulce… ¡Percibes un mejor sabor! ¡El deleite es mayor! Nuestra amiga y colega Alejandra Cabrera , dio inicio a una hermosa iniciativa: Nuestro reencuentro como amantes de las letras en este maravilloso blog “Tintero de Fuego” . Quienes aquí escribimos y nos expresamos fuimos participantes, entre 2007 y 2008, de una experiencia mística maravillosa (por su profundidad y poder transformad...