«Primavera» Óleo sobre tela de Liz Gridley Voy a confesarles algo. El día que finalizamos el curso de Escritura Creativa en el CELARG en el año 2008, por cosas del destino cruel, uno de los representantes encargados de esa institución nos expresó categórico: —Ustedes todavía no son escritores. Este apenas es el inicio de una larga carrera. Quince años después reconozco que ese señor no estaba equivocado del todo. Fuimos una muy bonita y entusiasta cofradía de «pichones de escritores y escritoras». Doce afortunados participantes (tal cual discípulos de Jesús). Aunque esta vez, nuestra líder era una fascinante mujer con poderes extraordinarios: Nuestra sabia facilitadora Penélope Hernández . Penélope desde el primer día del Taller nos preguntó a todos los presentes, que en ese momento éramos como unas veintitantas personas: —¿Ustedes se consideran escritores?... Yo a ustedes sí. Sinceramente. Las caras perplejas, los murmullos y el desconcierto aún flotan en mi memoria. Reflexioné...